Transformación digital en el sector sanitario

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Mayo 2019
Transformación digital en el sector sanitario
Por
Paco Sola. Customer Engagement Lead. Altim TI.

En un entorno en constante cambio, la transformación digital de las empresas forma parte de esta evolución como algo obligatorio para aquellos negocios que quieran mantenerse en línea en un mercado tan competitivo como el actual. El sector sanitario es uno de los que apuesta por este proceso para mantenerse a la vanguardia.


Es un hecho, la revolución digital está integrada en nuestro día a día profesional en todos los sectores sin distinción. Construcción, comercio, seguros, químico, investigación, sanidad… cada uno de ellos en los últimos años ha tenido que reconstruir sus dinámicas para adaptarlas a las necesidades del presente más actual y del futuro más próximo.

La industria farmacéutica y sanitaria no iba a ser menos, desde hace algún tiempo las compañías farmacéuticas invierten mucho tiempo y presupuesto económico en trabajar en la transformación digital de sus empresas para adaptarse a las necesidades e intereses que solicitan los clientes.

Este salto ya no es una necesidad sino una obligación para posicionarse en el mercado con distinción y excelencia. Los negocios tienen que atraer al cliente, relacionarse directamente con él y asentar acuerdos de fidelización basados en la confianza y la credibilidad de la marca. En la estrategia de transformación digital de cualquier empresa, la compañía tiene que focalizar el lanzamiento de los mensajes hacia el perfil de su segmento objetivo a través de todos los canales online disponibles para posicionar la marca con el objetivo de que cuando el cliente busque ese “algo” que la empresa ofrece, la encuentre y el contenido de ésta le genere un valor por encima de la competencia.

A menudo hablamos de lo que se entiende por transformación digital pero no de lo contrario, ¿qué NO es la transformación digital? Utilizar más las redes o implementar algunas de las últimas herramientas tecnológicas que han llegado al mercado no supone ningún proceso de transformación como tal, el proceso es mucho más complejo.  Seguro que todos hemos escuchado en algún momento esta afirmación, algo bastante lejos de la realidad. Adquirir un CRM para ventas, obligar a los empleados a utilizar y estar más presentes en las redes y hacer campañas de pago online no va a hacer que una empresa se transforme digitalmente.

No va a tratarse de un cambio tecnológico simplemente, sino de cómo con el uso de  estas nuevas herramientas dentro de un  plan de negocio establecido se pueden  conseguir los objetivos y estrategias empresariales que cada empresa se marque.

Quizás uno de los puntos más debatidos en esta era digital es el propio significado del concepto de transformación digital. Este concepto podríamos acortarlo en el entorno empresarial a la siguiente afirmación: adaptación tecnológica de los procesos propios de una compañía cara a satisfacer las necesidades de sus clientes. Un ejemplo claro de transformación digital podemos observarlo en las compañías de Bancos donde cada vez necesitan menos sucursales por la transformación digital que llevan a cabo en sus procesos, puesto que se adaptan a las necesidades actuales de los clientes mediante las aplicaciones móviles. En definitiva, podemos decir que la clave de la transformación digital es mejorar la experiencia al cliente, poniendo al cliente en el centro de todo lo que hacen en cualquier caso.

Como todo proceso de cambio, la transformación digital debe proveerse de un proyecto que facilite la gestión del cambio o adaptación a este nuevo entorno. Este proyecto debe enfocarse desde varios puntos de vista: infraestructuras y software, procesos y procedimientos a implementar, recursos humanos y estrategia de implementación tanto interna como externa.

En la actualidad, disponemos de cientos de herramientas y recursos tecnológicos que permiten conocer en profundidad la realidad de cada empresa e implementarlos en la actividad empresarial puede ser clave para resolver problemas, ser más competitivos y alcanzar los niveles deseados tanto de eficiencia como de sostenibilidad. Por ejemplo, gracias a las soluciones predictivas, el departamento puede conocer al detalle la situación a nivel interno y externo de la compañía y podrá diseñar una táctica empresarial controlable para anticiparse a las posibles situaciones que puedan darse.

La transformación digital de las empresas aparte de ser imprescindible para que cualquier empresa pueda competir en un mercado como el actual (renovarse o morir), trae consigo muchas ventajas. Dada la situación en la que vivimos en la que cada individuo accede a los productos y servicios a través de las diferentes aplicaciones o plataformas móviles, las empresas que se actualicen en este sentido, tecnológica o digitalmente, van a reforzar su estrategia consiguiendo sus objetivos a corto plazo.

Podríamos decir que no quedarse atrás es la principal ventaja que ofrece la transformación digital para cualquier empresa. Reducir la brecha entre los gustos y necesidades de los clientes y cada empresa es también una de las ventajas, gracias a la capacidad de análisis que este proceso de cambio permite en lo que a gestión del Big Data se refiere.

Si bien hablábamos de que la tecnología aporta un importante valor añadido en todos los sectores, el modelo sanitario registra un impacto muy relevante de las nuevas tecnologías. Y teniendo en cuenta lo que hemos nombrado anteriormente, el sector sanitario es uno de los que más fuertemente se pueden favorecer de esta transformación digital. De hecho, hemos podido observar a lo largo del tiempo que este sector ya se ha visto favorecido por esta adaptación digital que se ha ido produciendo posiblemente sin que nadie se lo propusiese. Así, a día de hoy un médico de Oviedo puede acceder con un par de clics al historial médico de un paciente de Cádiz, si así lo requiere la situación. La inmediatez de alcanzar todo con un solo click facilita a estos profesionales su trabajo día a día.

Pero cara al futuro, y llevando a cabo una transformación digital total, este sector se podría aprovechar de históricos análisis clínicos para abordar estudios conjuntos de pacientes anónimos, con el fin último de desarrollar soluciones, medicamentos o terapias que permitan erradicar enfermedades o síntomas de manera predictiva, por ejemplo.

En conclusión, todo proceso de transformación lleva consigo un proceso de adaptación y serán aquellas empresas que sean capaces de ver en estos avances, potenciales aliados para sus negocios y entiendan la importancia de integrarlo de forma intrínseca en sus estrategias comerciales, las que triunfen en el mercado.